martes, mayo 18, 2010

52ª Tanda de Chistes Malos (Excusa: Cumpleaños)

Si, aunque parezca mentira, esto de aquí es una tarta.

Pues eso, que hoy es mi cumpleaños, y aunque soy de los que piensan que el cumpleaños es un día normal, que realmente el que vale es el día que lo celebras con la gente que quieres (y eso no pasará hasta dentro de unos días, aunque ayer tuve cena cumpleañera y hoy comida!) de todas formas os dejo aquí una tanda de chistes, que no tiene nada de especial de por sí, pero hoy tienen que ser mas graciosos porque es mi cumpleaños... Y MANDO YO!


CHISTE 321

El Cura falto de vista en la misa leyendo la Biblia:
- Setecientos Mil Monos.
Se coloca la biblia mas cerca de sus ojos.
- No, Setenta Mil Monos...
- Siete Mil Monos...
- Setecientos Monos...
- Sentémonos.


CHISTE Nº 322

- Mama, mama, papa ha vomitado.
- Pues coge rapido el tenedor, que luego tu hermana se queda con los mejores trozos.


CHISTE Nº 323

Un tío va todo hecho polvo al médico que le pregunta la causa de su estado:
- Pues verá, estaba yo tan ricamente, cuando de pronto vino la bicicleta y me da un topetazo...
- ¡Ah! Ya comprendo...
- No, no, si ahí no acaba la cosa, me estoy todavía levantando, y de pronto el camión, me sacude otro golpetazo, y ahí no acaba la cosa, me levanto y el avión en vuelo rasante me arrea con todo el ala en el colodrillo, y cuando me iba recuperando viene el transatlántico y me da de lleno con la quilla.
- Usted perdone, pero lo de la bici me lo creo, lo del camión pase, pero lo del avión y el transatlántico, ya me parece un poco de cuento.
- Si, cuento; y si no paran el tiovivo me machacan la vaca, el cerdo, la carroza y la nave espacial...


CHISTE Nº 324

- Deberías aprender de nuestro vecino, ¿has visto como besa a su mujer cuando llega del trabajo? Pues tú deberías hacer lo mismo.
- Ya lo intenté, pero me llevé una bofetada...


CHISTE Nº 325

Dos amigos :
- Pues lo que menos me gusta de estas partidas de poker por la noche es el volver a casa. Mira, apago los faros al entrar en mi calle para que mi esposa no vea la luz. Apago el motor antes de entrar en el garage para no hacer ruido. Me quito los zapatos antes de entrar en casa. Me voy a dormir al sofa andando de puntillas para no despertarla. Y no me sirve de nada, oye, siempre me pilla.
- Es que lo haces mal. Mira, yo lo que hago es pegar un par de bocinazos al entrar en el garage frenando, cierro el coche de un portazo, entro en casa gritando "cariño, ya he vuelto", subo corriendo las escaleras, salto encima de la cama, la pego un manotazo en el culo y le digo "Maria, te apetece echar un pol... ?". Oye, y ni se mueve.


CHISTE Nº 326

¿Porque en el circo andan enanos?
¿No seria mas fácil andar enpies?


CHISTE Nº 327

- Mama, mama, ¿Me das 10 euros para una mamada?
- Hummm, no se... ¿las haces bien?


CHISTE Nº 328

Se abre el telón y se ve un saquito de té en una isla desierta. Se cierra el telón, ¿Cómo se llama la película?
- La isla del te-solo. (La Isla del Tesoro)


CHISTE Nº 329

En la mili:
- ¡Soldado!, ¡Ice la bandera!
- Pues le ha quedado muy bonita, mi sargento.


CHISTE Nº 330

Se encuentran dos adivinas, y una le dice a la otra:
- ¡Hola! ¿Cómo estoy?
- Bien ¿Y yo?


PD: Es una tanda bastante variadica no? no os podéis quejar (porque es mi cumple y eso)

domingo, mayo 16, 2010

miércoles, mayo 12, 2010

Cuando el olor a mierda se torna agradable

Creo que con el título ya no hace falta advertir de que estamos ante un post de tremendo mal gusto y altamente escatológico. Estómagos sensibles y gente comiendo bocadillos de Nocilla mejor abandonad el barco, ahora que aún hay tiempo.

La situación de la que quiero hablar es muy poco habitual, de hecho creo que sólo me ha pasado tres veces en toda mi vida, pero creo que con que exista otra alma en pena a la que le haya pasado lo mismo, y se identifique con el post, mi redacción habrá valido la pena.

Resulta que entras al cuarto de baño y, por desgracia, te encuentras instantáneamente sumido entre una densa humareda de olor a mierda, dejada por el anterior ocupante; ese tipo de peste que casi te enrojece los ojos. Pero tienes muchas muchas ganas de expeler, tanto que no puedes aguantar ni un segundo más, así que vences a los instintos que te ordenan huir del aseo y cagarte en cualquier esquina y te armas de valor para usar el retrete como un ser civilizado.

Te sientas, temeroso y tratando de aguantar, sin éxito, la respiración; hasta que la subtapa, aún caliente, te recuerda que otras nalgas han estado en tu mismo lugar hace escasos segundos. La conmoción puede contigo y no logras evitar respirar de golpe una buena bocanada, ya sentado sobre el epicentro. El caso es que entre esa horrible sensación entre el olor de la mierda del vecino tu esfínter anal milagrosamente empieza a hacer su trabajo, dejando a la intemperie tus propios desechos, con su correspondiente olor, personal e in­transferible.

En ese instante se produce lo que no puedo imaginar más que como una guerra de olores de mierda, una especie de combate épico en que las partículas mierdiles flotantes del defensor del título y del aspirante (me las imagino más o menos con el aspecto de los del Equipo Actimel) luchan sin cuartel a lo largo, ancho y alto del espacio del cuarto de baño.

La batalla es encarnizada, pero finalmente nuestra mierda (o al menos en mi caso siempre ha sido así) termina siendo más fétida que la del anterior inquilino y, poco a poco, de forma progresiva, conquista todos los res­quicios respirables. Devolviendo a nuestras fosas nasales única y exclusivamente el familiar olor de nuestra propia mierda. Mierda al fin y al cabo, pero de nuestra propia cosecha.

Y, amigos, es ahí, justo ahí, cuando el olor a mierda se torna agradable.



PD: Un gran texto, una gran verdad, extraído de un blog bastante infame por cierto... "Sólo otro blog infame"