martes, abril 07, 2009

20ª Tanda de Chistes Malos


Después de este magnifico juego de palabras ilustrativo, os pongo la habitual tanda de chistes, espero que os hagan sentir mal solo por leerlos ( y ya si os sacan una sonrisa tendriais que consultarlo con el médico)


Chiste Nº 106

Había un hombre tan pequeño tan pequeño, que en lugar de viajar en metro viajaba en centímetro.


Chiste Nº 107

¿Qué le dice el mar a los que se ahogan?
...
- Nada


Chiste Nº 108

Había una mujer tan gorda tan gorda que para darle el abrazo de año nuevo tuvieron que empezar en septiembre.


Chiste Nº 109

- Ey? Tio! ¿que te pasa que te veo mala cara?
- Nada, que el medico me ha dicho que no cree que pueda tener hijos...
- ¿Y eso?¿eres esteril?
- No, pero dice que al ser gordo, calvo, bajito, mas feo que un piojo y seguir viviendo con mis padres...


Chiste Nº 110

Se abre el telón y se ven 7 tios pegandose la fiesta en una discoteca, de repente, aparece un desconocido bailando como loco al son de la musica y dando volteretas.Se baja el telón.¿Cómo se llama la pelicula?
...
- Alguien, el octavo pachanguero



Bueno, aquí termina esta tanda, pido disculpas porque esta tanda a sido especialmente cruel, ya que he puesto dos chistes de "tan, tan, tan..." y un "se abre el telón", espero no haber eliminado a ningun lector habitual...

sábado, abril 04, 2009

Caballero Medieval


Hacía tiempo que quería hablar sobre los caballeros medievales, un equivalente europeo a los samurais, con el problema de que las armas de fuego se usaron más y antes en Europa que en Japón, por lo que los caballeros se extinguieron antes... que penica.


CABALLEROS

Un caballero es, en la acepción más pura para la palabra, una persona que monta a caballo, teniendo una gran riqueza en cuanto a significados y connotaciones, ya que el hecho de montar a caballo ha significado una condición social muy diferente y cambiante en las distintas etapas históricas.

Para las tribus nómadas del Asia Central existía una relación entre hombre y caballo muy estrecha, según la cual el caballo era no sólo medio de transporte, sino también fuente de alimentación y figura en los rituales mágicos religiosos. Para los romanos y griegos, en cambio, ser caballero implicaba un prestigio social y económico dado el costo de mantenimiento de un caballo. En la Edad Media, la institución de la caballería estaba relacionada con un código de conducta y de honor que definía no solamente el arte de la guerra, sino que también implicaba la conducta social.

La caballería como institución armada a la orden de un rey o poder feudal viene desde los tiempos de los antiguos imperios medo y persa, que adoptaron la costumbre de usar el caballo como arma montando a los guerreros sobre el animal, a diferencia de etapas anteriores, en donde sólo se usaba como animal de tiro al que se ataba un carro o carroza de combate. Posteriormente los medos adoptaron el uso de armaduras para hombres y caballos, dando inicio así a la caballería pesada, arma fundamental en la guerra hasta la aparición de la pólvora.

Tras ellos, fue empleada por griegos y macedonios, que, al conjugarla con la falange (organización táctica) griega como formación cerrada, permitió a estos conquistar el mundo conocido (en tiempos de Alejandro Magno)


CABALLEROS EN EL FEUDALISMO

Armar y dar montura a un guerrero es algo muy caro, de forma que la caballería medieval aparece ligada totalmente al fenómeno del feudalismo. Los caballeros son señores o vasallos aventajados con poder social y económico que guardan además la exclusividad de la caballería para su clase. Servían al rey o a otro señor feudal como retribución habitual por la tenencia de una parcela de tierra, aunque también por dinero, como tropa mercenaria.

Inicialmente protegidos con un traje completo de cota de malla y un yelmo, que va aumentando de tamaño hasta convertirse en el siglo XII en un gran y pesado cubo metálico apoyado sobre pecho y espalda, se añaden progresivamente protecciones extra al conjunto y el caballero y caballo terminarán por estar totalmente revestidos de placas metálicas a partir del siglo XIV, lo que da origen también a la selección de razas para dar lugar a caballos grandes y pesados capaces de sostener el conjunto.

La estrategia de la batalla en esta época es muy simple. La caballería, protegida de pies a cabeza, se lanza en masa contra sus rivales en la batalla; si la infantería osa aventurarse en campo abierto, el peso y empuje de los caballos hunde sus filas y la ventajosa posición del caballero le permite descabezar y masacrar infantes a placer. Nada parece alterar el orden hasta que en 1346 y 1415 los arqueros ingleses, protegidos por la infantería, derrotan totalmente a la caballería feudal francesa en Crecy y Azincourt. Finalmente, el declive de la caballería pesada feudal se acelera con el desarrollo en Suiza de una nueva táctica de combate en el siglo XV: la infantería suiza avanza en cuadros apretados erizados de picas de más de 6 metros, de las cuales salen filas de ballesteros y arqueros que diezman las filas enemigas, para resguardarse nuevamente en el cuadro. Rápidamente los mercenarios suizos son contratados por los reyes europeos y su idea imitada y mejorada da lugar al tercio español, que durante dos siglos sería el amo del campo de batalla en Europa.


CABALLERO ANDANTE

El caballero andante o la caballería andante es una figura literaria, propia de los libros de caballerías y de la novela caballeresca; y un ideal social, el ideal caballeresco propio de los últimos siglos de la Edad Media, y los primeros de la Edad Moderna, en que cada vez más se convierte en un ideal obsoleto y ridículo.

Un caballero, en la Edad Media, era una unidad guerrera que forma parte de la hueste (fuerza militar) de un señor feudal o de un rey. Con motivo de las Cruzadas se crearon las órdenes militares. Los rituales de iniciación incluían elementos luego incorporados al imaginario de la caballería andante, como el velar las armas (pasar una noche en oración ante las armas) y ser armado caballero (en una ceremonia propia del homenaje e investidura de las relaciones feudo-vasalláticas).

La orden de caballería era pues cada una de las instituciones formadas por caballeros organizados jerárquicamente como vasallos de un señor y que respetaban un código de honor. Se suponía que un caballero andante debía ser un miembro de una de estas órdenes que, por orden de su señor o por obligación moral (por ejemplo, por imposición de una promesa a su dama), viajaba grandes distancias, ya sea persiguiendo un objetivo concreto o no, aceptando o provocando desafíos, resolviendo injusticias y protegiendo a los desfavorecidos (doncellas, viudas y huérfanos). Estos hechos hacían ganar al caballero una gran fama, muchas veces exagerando sus proezas. La épica de los cantares de gesta, la lírica del amor cortés de los trovadores provenzales y la adaptación de leyendas como el ciclo artúrico fueron fijando a lo largo de la Edad Media el modelo ideal de caballero en la literatura y en el imaginario colectivo, convirtiéndolo en un arquetipo más que en un agente social real.


PD: Un tocho como los de antes eh?
FUENTES: El grandioso Google y la maravillosa Wikipedia

miércoles, abril 01, 2009

La Liebre Lunar


En las manchas lunares, los ingleses creen descifrar la forma de un hombre; dos o tres referencias al hombre de la luna, al "man in the moon", hay en el "Sueño de una Noche de Verano". Shakespeare menciona su haz de espinas o maleza de espinas; ya alguno de los versos finales del canto xx del "Infierno" habla de Caín y de las espinas. El comentario de Tommaso Casini recuerda a este propósito la fábula toscana en que el Señor dio a Caín la Luna por cárcel y lo condenó a cargar un haz de espinas hasta el fin de los tiempos. Otros, en la Luna, ven la sagrada familia, y así Lugones pudo escribir en su "Lunario Sentimental":


Y está todo: la Virgen con el niño; al flanco,

San José (algunos tienen la buena fortuna

De ver su vara); y el buen burrito blanco

Trota que trota los campos de la Luna.


Los chinos, en cambio, hablan de la liebre lunar. El Buddha, en una de sus vidas anteriores, padeció hambre; para alimentarlo, una liebre se arrojó al fuego. El Buddha, como recompensa, envió su alma a la Luna. Ahí, bajo una acacia, la liebre tritura en un mortero mágico las drogas que integran el elixir de la inmortalidad. En el habla popular de ciertas regiones, esta liebre se llama el doctor, o liebre preciosa, o liebre de jade.

De la liebre común se cree que vive hasta los mil años y que encanece al envejecer.



PD: Este texto me hace reafirmar que todas las religiones proceden de una misma, ya que los Mayas tenían la misma historia pero con su Dios Quetzacoalt (creo que se escribe asi) e incluso la religión cristiana tiene esta historia por ahí (que a mi me suena)


PDD: Con este texto me enteré de porqué en muchos de los dibujos que veia de niño (por ejemplo Musculman) y que luego descubrí que se llamaban dibujos manga (japoneses), dibujaban conejos en la Luna...