jueves, mayo 20, 2010

Mi Querido, Desconocido, Aparejador...

Coloco este texto aquí, porque probablemente sea uno de esos textos que tendré que leer y releer miles de veces para que no se me olvide lo que estudio y para qué lo estudio.

MI QUERIDO, DESCONOCIDO, APAREJADOR…

Me han encomendado, querido aparejador, arquitecto técnico, que te escriba una carta. "Yo no sé nada de su mundo", repliqué. Y algunas personas, que están enamoradas de tu oficio, me sedujeron: "Son quienes ponen en pie, a pie de obra, nuestros sueños". Y me introduje en tu vida. Y, después de ver tu trabajo, puedo decir, como el primer gobierno socialista ante la Guardia Civil: "eres mi gran descubrimiento".


Perdóname. Yo era de los incultos que te veía como un auxiliar del arquitecto. Sígueme perdonando. Yo, cegados mis ojos en otras contemplaciones, te veía siempre como "número dos". Y no lo eres. Ahora sé que eres el que hiciste posible esta casa donde vivo, este edificio donde trabajo, aquel restaurante donde almuerzo, el hotel donde me hospedo. Eres el que has dirigido la ejecución material de las obras; el que has vigilado la seguridad en el proceso de construcción; el que has conseguido todo lo que me rodea: la cimentación, los materiales, la estructura, la comodidad, la estética...


Aparejador, arquitecto técnico.., unos treinta mil en España. Con todas las variedades profesionales. Te he encontrado como profesional liberal. Como funcionario en las administraciones públicas. Como empleado de una constructora. Como miembro de un equipo técnico. Pero ¿qué me importa la forma de realizar tu trabajo? ¿Qué me importa dónde estés? Sé que hay en tí una sublime mezcla de técnica y de arte. Sé que en tu alma anida, en combinación que me parece imposible, el instinto del artista, el cálculo matemático, el espíritu del científico, el ansia de utilidad del servidor público.
La carta que te escribo sólo quiere rendirte homenaje. Sólo quiere pregonar a quien me lea que te he descubierto de forma injustamente tardía. Y he descubierto -me obsesiona esa idea- al autor de un milagro: el milagro de la construcción, que, por tenerlo tan cerca, nunca supe apreciarlo.

Salgo a la calle, veo las casas que se levantan en el paisaje urbano, las otras que están remodelando. Veo los monumentos en restauración, la conservación de nuestro patrimonio. Veo la casa más modesta y el edificio histórico que debemos conservar. Veo la aspiración de la pareja que busca un hogar mínimo y el palacio declarado de interés histórico. Veo la casa grande, de portada de revista, y esa vivienda mínima cuyo derecho proclama la Constitución. Y detrás de todo eso, haciéndolo posible, estás tú.
¿No te parece un milagro? A mí me lo pareció, y por eso lo quiero proclamar. ¿Cuántos milagros como ésos habrán salido de tu imaginación, de tus manos, de tu vigilancia y control? Todos. Y sin embargo, nadie valora al artista que tiene tan cerca. Estás ahí, como la luz eléctrica, como la luz del sol, como el amanecer. Veo tu nombre en los carteles de las obras y me parece de ritual. Pero tienes un rostro. Y una extraordinaria capacitación. Y muchas horas de esfuerzo. Y mucho oficio, aparejador. Y has sido, en efecto, el que has puesto mis sueños en pie. Sueños que puedo tocar. Sueños que me dan cobijo, sueños que me hacen sentirme seguro. Por todo ello, te saluda con afecto. Con admiración. Con reverencia.

Fernando Ónega



Yo lo único que se me pasa ahora por la cabeza es gracias...

5 comentarios:

  1. Que suerte la mía que yo tengo un aparejador para mi sola! jejeje

    ResponderEliminar
  2. Y sigues sin enterarte amigo Onega, se nota que hablas de lo que te han contado.
    ¿Artistas?, no recuerdo una sola asignatura de la carrera con algun caracter artitistico. Siento defraudarle pero la mayoria trabajamos como usted sospechaba al servicio de algun arquitecto.
    Los arquitectos, arquitectos tecnicos, jefes de obra, encargados de obra, oficiales, y peones somos el equipo de artistas o chapuceros, depende del caso, que hacemos realidad las construcciones. Que nadie se lleve el merito porque, como en un equipo de futbol, de nada sirve el delantero sin defensa ni portero.

    Agradecido por la buena intencion, reciba un saludo de un fiel seguidor suyo y arquitecto técnico.

    ResponderEliminar
  3. En mi opinion algo de artistas tenemos, esta claro que no somos arquitectos, pero hay que tener arte para que no se caigan los edificios, y por lo menos la intencion es lo que cuenta, que la gente deje de pensar en los aparejadores como "miniarquitectos" porque no somos asi, somos mundos distintos y se nos tiene que tratar de manera distinta.
    Está claro que no es cosa solo del aparejador,sino de todo el equipo, pero de vez en cuando alguien necesita escuchar cosas buenas de su trabajo (o de su futuro trabajo como es mi caso)

    PD: Gracias por opinar!

    ResponderEliminar
  4. Haces muy bien en publicar esto... todos debemos recordar para qué estudiamos en algún momento de nuestras vidas (quizá en demasiados). Además, como tú y esta gente de arriba decís, poca gente sabe realmente en qué consiste el trabajo de aparejador. Pero es lo que pasa con muchos trabajos: no se sabe de qué van realmente. Es cierto que nadie lo sabe mejor que quien lo vive, pero también ocurre que de algunas profesiones se da una imagen totalmente distorsionada. Yo estoy harta de que me pregunten a qué famoso voy a entrevistar, por ejemplo. O, por poner algo extremo: mira lo que hacen las series de televisión con los médicos y los abogados!

    Lo importante es que no olvides que estudias para ti y que siempre habrá personas que acepten (y lo más importante, que entiendan) lo que haces. Gente que no también, como siempre, pero seguro que hay gente a la que no le gustan tus chistes y eso a ti no te importa, porque cada uno tiene su forma de ser. Y no olvides que esto es una parte muy importante de la tuya.
    Un abraazo!

    ResponderEliminar
  5. Las palabras son muy bonitas, pero por desgracía ahora ya no somos nada. Somos una parte muy importante de la construcción, en todos los sentidos pero somos..... ni aparejadores, ni arquitectos tecnicos (denominados así, no por ser de menor categoría, sinó porque dominamos la parte técnica, o almenos eso me gusta pensar). Pero ahora, por sobre de todo, somos ese incordioso colectivo al que se le debe de dar un nombre...

    ResponderEliminar