viernes, noviembre 24, 2006

A Bao A Qu

Para contemplar el paisaje más maravilloso del mundo, hay que llegar al último piso de la Torre de la Victoria, en Chitor. Hay ahí una terraza circular que permite dominar todo el horizonte. Una escalera de caracol lleva a la terraza, pero sólo se atreven a subir los no creyentes de la fábula, que dice así:

En la escalera de la Torre de la Victoria, habita desde el principio del tiempo el A Bao A Qu, sensible a los valoresde las almas humanas. Vive en estado letárgico, en el primer escalón, y sólo goza de vida consciente cuando alguien sube la escalera.

La vibración de la persona que se acerca le infunde vida, y una luz interior se insinúa en él. Al mismo tiempo, su cuerpo y su piel casi translúcida empiezan a moverse. Cuando alguien asciende la escalera, el A Bao A Qu se coloca casi en los talones del visitante y sube prendiendose del borde de los escalones curvos y gastados por los pies de generaciones de peregrinos. En cada escalón se intensifica su color, su forma se perfecciona y la luz que irradia es cada vez más brillante. Testimonio de su sensibilidad es el hecho de que sólo logra su forma perfecta en el último escalón, cuando el que sube es un ser evolucionado espiritualmente. De no ser asi el A Bao A Qu queda como paralizado antes de llegar, su cuerpo incompleto, su color indefinido y su luz vacilante. El A Bao A Qu sufre cuando no puede formarse totalmente y su queja es un rumor apenas perceptible, semejante al roce de una seda.

Pero cuando el hombre o la mujer que lo reviven están llenos de pureza, el A Bao A Qu puede llegar al último escalón, ya completamente formado e irradiando una viva luz azul. Su vuelta a la vida es muy breve, pues al bajar el peregrino, el A Bao A Qu rueda y cae hasta el escalón inicial, donde ya apagado y semejante a una lámina de contornos vagos, espera al próximo visitante.

Sólo es posible verlo bien cuando llega a la mitad de la escalera, donde la prolongaciones de su cuerpo, que a manera de bracitos lo ayudan a subir, se definen con claridad.

Hay quien dice que mira con todo el cuerpo y que el tacto recuerda a la piel del durazno. En el curso de los siglos el A Bao A Qu ha llegado una sola vez a la perfección.

El capitán Burton registra la leyenda del A Bao A Qu en una de las notas de su versión de las Mil y Una Noches.

PD: Empieza una nueva sección: "Seres Imaginarios". Extraidos en su gran mayoria del libro de Jorge Luis Borges y Margarita Guerrero "El libro de los seres imaginarios"

10 comentarios:

  1. Ubicación exacta de Citor x favor??quiero ver el paisaje más maravilloso del mundo!!!aunque tenga q pasar x encima d A Bao A Qu, el pobre no parece tener maldad...

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  2. esta en Rajasthan que es el mayor estado de la republica India (google está para algo)

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  3. Siento si mi comentario está un poco fuera de lugar pero a mi la escalera esa me parece un enorme...culo cagando!

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  4. la verdad es q tienes razon sara (santa pola) las paredes de los laterales bien podrian ser los gluteos y el A Bao A Qu ser... ejem... lo que ya sabemos, jeje

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  5. Siento no haberme registrado, no me acuerdo de la contraseña ni el nick, hare una nueva

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  6. toooooooooooooooooooooorpe

    pd: hostia sara te tengo q mandar un mail un dia de estos pa contarte, buf, jejeje ^^

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  7. jum... pos másmola bastante. Ya te robaré un día el libro, juju... :3

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